La sociedad como artificio: El despertar frente a lo ineludible
«Estoy angustiado y enfadado con todo esto. Resulta muy difícil no verse sometido a las imposiciones de la sociedad. Te ves atrapado en ella...» Es lógico, en eso se basa la sociedad: en aparecer como ineludible. Si no, ¿para qué tanta organización? Es todo vínculo, reglas, todo trillado y pautado; no hay espacio para dibujar el paisaje mismo: solo puedes adecuarte al escenario común y global. Uno es una ficha del tablero de juego, un peón del ajedrez. Con esto quiero transmitir serenidad, porque lo que sentimos —enojo, angustia, etc.— no es ninguna anomalía, sino la textura natural de la sociedad. Pensémoslo: alguien angustiado e indignado trata de encontrar su espacio... dentro del escenario, y es así como se perpetúa la espesa trama de la sociedad. Esto no es ninguna trivialidad, no estamos evadiendo ninguna responsabilidad con ensoñaciones anarquistas ni nada por el estilo. Estamos viendo la realidad de la sociedad. Y ver lo que la sociedad es, estructuralmente, íntimament...