Entradas

Mostrando entradas de agosto, 2025

Reconocer la feminidad

Imagen
La estigmatización de la inactividad Vivimos tiempos convulsos en torno a lo femenino. Las luchas por la igualdad de género, el debate entre feminismo y machismo, la disputa por los espacios públicos y simbólicos, parecen girar en torno a un mismo eje: el intento de que la mujer logre ocupar, al fin, un lugar justo en el mundo. Sin embargo, si se observa con mayor profundidad, lo que se halla en juego no es solo una cuestión de justicia social o de roles funcionales. Lo que se manifiesta —a menudo de forma distorsionada o sintomática— es un anhelo mucho más hondo: que la feminidad, como principio ontológico, sea reconocida. Este principio femenino no se define por características biológicas ni por atribuciones culturales. Tampoco se reduce al conjunto de cualidades tradicionalmente asociadas a “lo femenino”. Se trata, más bien, de una dimensión de la realidad que opera desde el centro mismo del ser: la presencia . La feminidad como receptividad radical, como espacio que con...

La ira de los dioses

Imagen
Saturno-Neptuno en Aries, en sextil a Plutón y a Urano: la irrupción fulgurante de lo simbólico. El símbolo hecho carne. La revelación de cuál es la verdadera sustancia de la realidad, de qué esta hecha. Y está hecha de mitos fosilizados, de "dioses paganos" olvidados, pero que nunca dejaron de ser operativos, nunca dejaron de pedir sus sacrificios. Son nuestra realidad objetiva, algo que para nada se entiende asociado con lo mítico, con lo simbólico, con lo interior. Disfrazados de objetividad, no han dejado de demandar ser atendidos, venerados, vividos desde dentro. El símbolo reclama su lugar, ya no tolera más disfraces modernos –trabajo, leyes, identidades colectivas, historia, instituciones, consensos, dinero, etc. Se arranca todos esos ropajes y muestra su verdadera piel. Hemos profanado sus templos, hemos abusado de su favor. Les han dado un techo al "yo", una meta que perseguir, un escenario común por el que desparramar sus anhelos y sus recelos....

El explorador del mundo simbólico

Imagen
[Relato simbólico sobre el gran sextil  formado por Saturno-Neptuno en Aries, Urano en Géminis y Plutón en Acuario] Empiezo a ver que el mundo exterior no se agita. Las cosas ya no se mueven como antes. Las noticias me parecen una película. Los calendarios, una exposición de ruinas. Las fechas, las modas, los discursos, los planes, las decisiones: todo eso que antes parecía empujar la vida, ahora flota como si hubiese perdido densidad. Las referencias se arrastran, languidecen, se derriten. Ya no me dicen lo que antes me decían. Ya no dictan. No orientan. No generan expectativa ni necesidad. Siguen ahí, pero ya no me atraviesan. Y entonces lo veo: no es que el mundo haya cambiado, es que ya no hay mundo afuera . Es extraño. Diría que el mundo exterior ha caído hacia dentro . Es otro tipo de agitación : una colosal cuchara invisible parece remover el mundo dentro de una gran taza cósmica; como si formásemos parte de la inefable hora del té de algún dios ocioso... Todo lo...

El principio antrópico: un universo ajustado para la consciencia

Imagen
El principio antrópico , en el ámbito de la cosmología, se refiere a la sorprendente observación de que las constantes físicas y cosmológicas del universo parecen estar "finamente ajustadas" para permitir la existencia de vida compleja y, eventualmente, de observadores conscientes —nosotros. La premisa es que, si estas constantes hubieran variado incluso ligeramente, la vida tal como la conocemos no habría podido surgir.  Se articula típicamente en dos versiones principales:  • Versión débil del principio antrópico (WAP).  Establece que los valores observados de las constantes físicas y cosmológicas del universo no son sorprendentes, ya que, si fueran diferentes, no estaríamos aquí para observarlos. Es decir, solo podemos existir en un universo con las condiciones adecuadas para la vida, por lo tanto, lógicamente observamos esas condiciones. Esta versión a menudo se asocia con la idea de un multiverso, donde existirían innumerables universos con diferentes pro...

Déjà vu

Imagen
Muchas veces —la mayoría—, las cosas no son lo que parecen. Y este caso no es la excepción. No hallarás aquí verdades objetivas —ni siquiera la pretensión de alguna. No se obedecen reglas académicas. No se sigue ningún método. Tampoco tendrás a tu disposición un campo base bibliográfico en el que poder resguardarte, antes de proseguir el ascenso a la dudosa cumbre del conocimiento. Este lugar de encuentro no ofrece guía ni instrucción. Al contrario: probablemente no encuentres aquello que creías estar buscando. Quizá, hasta descubras que tú no elegiste llegar hasta aquí, sino que fue este lugar el que te eligió. O incluso algo más extraño todavía: que nunca abandonaste este espacio, que siempre estuvo dentro de ti.

Epidauro: reflejo simbólico en alta fidelidad

Imagen
Frente a la sorprendente acústica del teatro de Epidauro, el comentario habitual es siempre el mismo: “¿Cómo lo consiguieron sin nuestros conocimientos técnicos?” Lo que parece una admiración inocente es, en realidad, un gesto de blindaje: el asombro recae sobre “ellos” —los antiguos, los intuitivos, los premodernos—, pero deja intacto nuestro saber contemporáneo. Se les atribuye un mérito misterioso, pero siempre dentro de nuestro marco: “algo sabían”, “intuían lo que hoy medimos”. La jerarquía epistemológica no se toca. Pero la verdadera pregunta —la que nadie se atreve a formular— sería otra: ¿Cómo es posible que nuestros conocimientos no hayan sido necesarios para construir algo que aún hoy no superamos? Ahí el vértigo es otro. Porque lo que se pone en duda ya no es la falta de herramientas del pasado, sino la utilidad esencial del conocimiento acumulado en el presente. Epidauro no es un milagro técnico. Es un espejo de alta fidelidad, que nos devuelve la imagen de nues...

The Big Bang Theory — ¿Y si la consciencia no viene del cerebro?

Imagen
SHELDON: Estoy revisando un artículo que afirma que la consciencia no puede ser explicada completamente por la actividad cerebral. HOWARD: ¿Y qué propone? ¿Que la consciencia viene de Marte? ¿O de una dimensión cuántica secreta donde Deepak Chopra es rey? LEONARD: (masticando) Es un debate antiguo. La consciencia como epifenómeno o como algo fundamental. Ya sabes: ¿la mente es un producto del cerebro… o el cerebro una manifestación en la mente? RAJ: (serio) He leído que algunos físicos dicen que la consciencia podría ser el tejido base del universo. Como el campo cuántico… pero consciente. HOWARD: Vaya, Raj… tú antes solo hablabas con las chicas cuando estabas borracho y ahora coqueteas con el idealismo filosófico. Me asusta tu evolución. SHELDON: ¡Silencio todos! Permitidme el rigor. Si aceptamos que toda experiencia subjetiva puede ser reducida a un patrón de actividad neuronal, entonces deberíamos poder reproducir una consciencia en laboratorio. LEONARD: Y no podemos. RA...

Contemplación de una botella vacía

Imagen
La botella El yo no es una entidad fija ni una identidad profunda. Es, esencialmente, tiempo: una orientación constante hacia aquello que aún no es . No se trata de que el yo esté distraído o descentrado, sino de que es el gesto mismo de proyectarse fuera del presente. Vivir en el presente no significa simplemente "estar aquí", sino ser el presente mismo. Y ser el presente implica reconocer que el tiempo no nos contiene, sino que nace de este instante. El yo es, entonces, la negación activa de ese reconocimiento: es devenir, es carencia como estructura, es búsqueda permanente. En ese marco, el agua —como cualquier otro objeto de consumo— no es lo que es, sino lo que “sirve para”. Es recurso, no presencia. Es tránsito, no totalidad. Es mercancía, no símbolo ardiente. El agua, entonces, queda atrapada en la lógica del yo: algo que está allí para que yo, desde aquí, pueda continuar mi camino hacia lo que se supone que debo ser, hacia la realidad. Pero cuando esa tens...

¿Por qué inclusión y discriminación crecen juntas? Un análisis más allá del relato institucional

Imagen
En las últimas décadas, numerosos estudios y encuestas muestran una paradoja llamativa: a medida que aumentan las políticas de inclusión, igualdad de género y antidiscriminación,  también crece la hostilidad, el machismo declarado, el racismo o las reacciones extremistas. Esto no se observa como una contradicción aislada, sino como una tendencia sostenida: la sociedad implementa mecanismos más precisos de visibilización y protección, mientras las actitudes de rechazo, burla o negación de esas mismas causas se intensifican. ¿Cómo se explica esta aparente contradicción? La explicación oficial Desde el punto de vista académico y mediático más extendido, esta coexistencia de inclusión y discriminación se entiende como un fenómeno de resistencia al cambio. Se dice que al avanzar en igualdad, los sectores más conservadores reaccionan, y que esa reacción es proporcional a la transformación. Otro razonamiento habitual es el de la visibilización: antes la discriminación estaba o...

El teatro de la actualidad

Imagen
Creemos estar informándonos acerca del mundo, cuando en realidad estamos participando en una tragedia griega.  El presentador parece serio, los datos parecen ciertos, las imágenes parecen pruebas… Pero si miras bien, verás a Odiseo en cada titular, a los trabajos de Heracles en cada conflicto, a los viejos dioses en cada pilar de la sociedad. Decir que Poseidón levantó las murallas de Troya es tan “mitológico” como decir que la NASA llegó a la Luna, o que el FMI rescató a Zambia. El telenoticias no nos cuenta el estado del mundo: lo invoca . La cruda actualidad se impone cuando su propia naturaleza simbólica se retira a las sombras. Y esa misma oscuridad es lo que tememos, pues es la morada de innombrables criaturas mitológicas… No estamos observando el mundo, estamos encarnando el mito. Y cuanto más nos creemos realistas, más profundo es el hechizo.

Megalitos mágicos

Imagen
Hay muchas películas, series o novelas basadas en el poder mágico de construcciones megalíticas neolíticas como Stonehenge o Göbekli Tepe —u otras ficticias inspiradas en ellas. Sus protagonistas tocan las rocas y viajan en el tiempo, o navegan entre universos paralelos. Son un símbolo. Susurra una verdad que se nos escapa. Por eso lo vemos como un cuento fantástico, como "leyendas" o "mitos". Y así es como se vela la verdad. El "contramito" se puede encontrar en los documentales de arqueología. ¿Cómo transportaron, hace 5000 años o más, esas gigantescas rocas hasta su localización definitiva? ¿Cómo las dispusieron de ese modo? Sobre todo: ¿cómo lo lograron sin los avanzados conocimientos técnicos y científicos actuales? Ahí, en esos documentales, no vemos cuento, sino veracidad, ciencia, realidad. Craso error. Y es la llave al mismo tiempo. Ese el mito actual en el que estamos inmersos y no vemos: el mito de la dualidad, de la separación su...

La notaría cósmica

Imagen
La realidad como relato Lo que comúnmente se asume —sin cuestionamiento activo alguno— es que el universo es un conjunto de elementos diversos e independientes, de los cuales la conciencia emergió en algún momento. Sin embargo, si no existe una "certificación externa" que valide esta separación, la única conclusión posible es que esa realidad fragmentada no es más que un relato, y que el relato en sí mismo es la realidad. Bajo esta perspectiva, el universo y sus componentes —incluida la existencia estadísticamente posible de una remota "notaría intergaláctica"— no son más que pseudo-realidades que existen y son coherentes únicamente dentro de la estructura de la narración, del mismo modo en que los personajes de una novela solo tienen su realidad dentro de la historia. El ser humano y la consciencia En este contexto, el ser humano no es una entidad real y separada, sino un personaje que forma parte integral de esa narración.  La disolución de la dua...