Reconocer la feminidad
La estigmatización de la inactividad Vivimos tiempos convulsos en torno a lo femenino. Las luchas por la igualdad de género, el debate entre feminismo y machismo, la disputa por los espacios públicos y simbólicos, parecen girar en torno a un mismo eje: el intento de que la mujer logre ocupar, al fin, un lugar justo en el mundo. Sin embargo, si se observa con mayor profundidad, lo que se halla en juego no es solo una cuestión de justicia social o de roles funcionales. Lo que se manifiesta —a menudo de forma distorsionada o sintomática— es un anhelo mucho más hondo: que la feminidad, como principio ontológico, sea reconocida. Este principio femenino no se define por características biológicas ni por atribuciones culturales. Tampoco se reduce al conjunto de cualidades tradicionalmente asociadas a “lo femenino”. Se trata, más bien, de una dimensión de la realidad que opera desde el centro mismo del ser: la presencia . La feminidad como receptividad radical, como espacio que con...