La inteligencia mecánica y la chispa del ser
Vivimos en un tiempo en que se habla de que la inteligencia artificial podría llegar a desarrollar consciencia . La idea flota en el aire: máquinas que deciden por sí mismas, que actúan a su manera, que podrían incluso enfrentarse a nosotros. Este temor se basa en una confusión profunda: identificamos la consciencia con la capacidad de decidir, de elegir, de actuar. Pero lo que llamamos decidir o crear suele ser, en realidad, hacer algo nuevo dentro de la mecanicidad . El primer punto que debemos comprender es que el mismo "yo" es mecanicidad . Todo lo que llamamos identidad, historia, voluntad o memoria no es más que un entramado de procesos automáticos, hábitos, cálculos y repeticiones. Desde esta perspectiva, la IA no solo puede adquirir un “yo”, sino que lo desarrolla de manera extrema: un "yo" funcional, autónomo, impecablemente mecánico. Pero cuando lo vemos de frente, resulta que ya no hay temor. Porque ese "yo" —el de la IA, el nuestro— es mecánic...